Es la rama de la medicina que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades alérgicas.
Las más importantes son la rinitis alérgica, el asma bronquial y la urticaria o angioedema (aparición de manera súbita de ronchas o habones que pican y de hinchazón en la piel). La rinitis (picor nasal, estornudos frecuentes moquera y congestión nasal) y el asma (tos, falta de aire y sensación de pitidos en el pecho) están causadas por ácaros del polvo, pólenes, hongos, látex, epitelio de animales y otros agentes menos frecuentes.
La urticaria puede estar producida por agentes físicos (frío, calor, ejercicio, presión, vibración, roce) o por alimentos, medicamentos y picadura de insectos (sobretodo abejas o avispas).
La parietaria judaica es una planta muy frecuente en el barbanza.
Crece pegada a los muros y su polen está en el aire de desde febrero a septiembre.

El polen del abedul produce alergia en el mes de Abril salvo que éste sea muy lluvioso.

El hongo conocido como Alternaria produce alergia sobretodo a finales de primavera y en verano.
Los alimentos que causan alergia con más frecuencia son el marisco, los frutos secos, la leche, el huevo, el pescado y las legumbres.
Los medicamentos más frecuentemente implicados son los antiinflamatorios y los antibióticos, especialmente la penicilina o derivados.
En cualquier caso cualquier alimento o medicamento puede producir una reacción alérgica.
En la fotografía de la izquierda vemos un caso de urticaria por roce o dermografismo.
Pertenece al grupo de las urticarias físicas. El paciente presenta ronchas ante el más mínimo roce.
Se controla bien con antihistamínicos.

Para el diagnóstico de las enfermedades alérgicas es necesario llevar a cabo unas pruebas que consisten en introducir en la piel una pequeña cantidad de la sustancia que queremos saber si nos afecta. Estas pruebas son casi indoloras y se obtiene el resultado en 15 minutos. Se conocen con el nombre de prick test.
A la derecha tenemos un ejemplo del resultado del prick test a los ácaros del polvo doméstico y los epitelios de gato.
Para el correcto tratamiento de una enfermedad alérgica, lo primero es identificar la causa.
Para ello la realización de pruebas en la piel es fundamental.
Posteriormente su Alergólogo le indicará los medios de que se disponen para combatirlas.
Ramón Nuñez Orjales
Especialista alergología