La gastroscopia es una exploración que permite la visualización directa de la parte alta del tubo digestivo (esófago, estomago y duodeno) utilizando un tubo delgado y flexible que se llama gastrocopio.

La gastroscopia se hace con el fin de diagnosticar y evaluar la causa de molestias intestinales: nauseas, vómitos, ardor, acidez, dolor o dificultada al tragar, pirosis,...
Es el método mas eficaz para encontrar la causa de un sangrado intestinal que tenga su origen en la parte alta del tubo digestivo.
Mediante la gastroscopia se pueden detectar tumores en estadio precoz. Con este técnica se pueden extraer pequeñas muestra de mucosa que serán analizadas en anatomía patológica para hacer distinción entre patologías benignas y malignas. La toma de estas muestras se realizan casi sistemáticamente y por motivos diferentes y el paciente no nota ninguna molestia.
Además de ser un método diagnostico la gastroscopia es también un método terapéutico. A través del canal del endoscopio, podemos pasar una gran variedad de instrumentos, que permiten actuar sobre diversas lesiones: dilatación de zonas de estenosis, extirpación de pólipos, extraer cuerpos extraños, tratar las hemorragias, ... y de esta forma evitamos muchas operaciones quirúrgicas.
Puede hacerse de forma ambulatoria (Usted se marcha para casa nada mas terminar la prueba) en el hospital o en la consulta. Si se hace con anestesia tendremos que esperar un poco más.
El especialista antes de realizar la exploración le explicará al paciente en que consiste la prueba y la forma de tolerarla mejor. Luego se pone un poso de anestesia local en la garganta para anular el reflejo nauseoso. Se coloca una boquilla en la boca para proteger los dientes y el tubo, luego se introduce el tubo pos la boca y cuando se nota en la garganta tiene que intentar tragarlo.
Para realizar una gastroscopia el estomago tiene que estar completamente vacío. Hay que evitar la toma de alimentos sólidos desde la noche anterior y solo se podrá tomar algún sorbo de agua. Es importante no fumar entes de la prueba.
La exploración no causa habitualmente ningun dolor y se tolera bastante bien. Lo que más molesta es la sensación de nausea que produce el introducir el tubo del gastroscopio y esto de disminuye con un spray que anestesia la garganta.
Una vez que se pone la anestesia local en la garganta se esperan un par de minutos y luego la prueba dura unos 2-5 minutos.
El resultado se conoce una vez terminada la misma. Si se tomaron muestras (biopsia) tendremos que esperar unos 7-10 días para conocer el diagnostico definitivo.
Después de finalizada la exploración el paciente debe esperar al menos una hora para poder comer o beber líquidos por el riesgo de atragantarse (por tener la garganta anestesiada). Una vez que desaparezca el efecto de la anestesia el paciente puede seguir su alimentación habitual.