La ecografía abdominal es una prueba de diagnostico por imagen que se hace con un aparato que se llama ecógrafo. La ecografía es una técnica que usa ultrasonidos para definir estructuras de los órganos internos de nuestro cuerpo. Los ultrasonidos son sonidos de alta frecuencia que no son audibles por el oído humano. El ecógrafo emite este ultrasonido y lo recoge convirtiéndolos en una serie de puntos que son procesados por un ordenador y son convertidos en imágenes que son interpretadas por el ecografista.

Es una exploración que se hace con el fin de diagnosticar y evaluar la causa de molestias o dolores abdominales y la causa de agrandamiento de algunos órganos abdominales. Con la ecografía vemos las estructuras que se encuentran en el abdomen, fundamentalmente: hígado, vesícula, colédoco, páncreas, bazo, riñones, retroperitoneo, grandes vasos, vejiga urinaria, útero, ovarios, próstata...
En algunas enfermedades es una prueba que cabe describirla como imprescindible para llegar al diagnostico correcto, como sucede en enfermedades del hígado, la vesícula o los riñones...

Se suele hacer en un servicio de radiodiagnóstico.
La ecografía es una exploración totalmente inocua e incruenta por lo que uno debe acudir tranquilo y relajado. Se le pedirá que se acueste en una camilla boca arriba y que descubra el abdomen, sobre el cual se aplica un gel especial, que suele estar frio, pero que sirve para que se puedan transmitir mejor los ultrasonidos. El ecografista entonces le pondrá la sonda (transductor) del ecógrafo con la que recorrerá todo el abdomen para visualizar en la pantalla los órganos que interesa estudiar. A veces le pedirán que coja todo el aire que pueda y que contenga la reparación.
Una vez terminada la exploración de le limpia la zona y se da por terminado el estudio.
Normalmente para hacer una ecografía abdominal se le mandará acudir en ayunas, pero no siempre es necesario. Si tenemos que hacer una ecografía de próstata tendremos que acudir con la vejiga llena. Lo mismo ocurre si los órganos a estudiar son los ovarios y el útero.
No. Es una exploración totalmente inocua y que no produce ninguna complicación. Puede sentir el gel un poco frío y durante la exploración nota la sensación de estar mojado. Puede sentir algo de molestia si el medico le presiona con el transductor pero sin llegar a hacerle daño.
Normalmente dura unos 10-20 minutos.
Normalmente los resultados los tiene una vez terminada la exploración.
No hay que tener ningún cuidado después de realizar una ecografía.